Grosse argentinische Zeitung über die Schweiz, die Banken und korrupte Sportfunktionäre
29. Februar 2012
Erschienen in: La Nacion, Buenos Aires (Argentinien), Berichte in argentinischen Lokalradios

In einem umfangreichen Artikel hat sich der Starkolumnist der argentinischen Zeitung "La Nacion", Ezequiel Fernandez Moores eingehend mit der Schweiz, dem Schweizer Bankensystem und den internationalen Sportorganisationen (mit Sitz in der Schweiz) auseinandergesetzt. Anlass für den Bericht ist das heutige Fussball-Freundschaftsspiel zwischen der Schweiz und Argentinien in Bern. 

Selbstverständlich soll sich der Fussballfan an den Tricks von Messi & Co. erfreuen dürfen. Es ist aber auch wichtig, dass er über die Tricks gewisser Funktionäre informiert ist. Diese können unserem Land einen unabschätzbaren Schaden zufügen.

Der Artikel enthält viel Richtiges, ist zu Teil aber nicht ganz präzise:

www.canchallena.com/1452523-abuelito-dime-tu

Padres fallecidos, hijos con enfermedades mentales, sobrinos muertos en la guerra y serios problemas financieros decidieron al barón de Coubertin a vender la casa de París y a mudar la sede del Comité Olímpico Internacional (COI) a Lausana. Fue en 1915. La FIFA, nacida también en París, se mudó a Zurich 17 años después.

Suiza, donde juega hoy la Argentina de Lionel Messi, también es la sede histórica de la Cruz Roja. Y de la Organización Mundial del Comercio (OMC), de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), de la segunda oficina de la ONU y de otras decenas de organizaciones internacionales que se instalaron en el país de los chocolates, Heidi, los relojes y los trenes perfectos.

Política neutral, ubicación geográfica, estabilidad política y económica, seguridad y gran tradición democrática convierten a Suiza en sede ideal. Después del COI y de la FIFA, allí fueron también medio centenar de federaciones deportivas. Gozan de exenciones fiscales y de una legislación muy liberal. Son entidades "sin fines de lucro", exentas de leyes anticorrupción. Una enorme tentación en el país que también es famoso por su secreto bancario.

El diputado Roland Buechel

"¿Realmente creés que es mejor el sistema bancario en Estados Unidos (Delaware, Florida), Gran Bretaña (Islas del Canal), Mónaco, Luxemburgo y otros países? Hemos progresado y por eso me enoja que federaciones internacionales del deporte y sus dirigentes corruptos, como (Joao) Havelange, (Nicolás) Leoz y (Ricardo) Teixeira, dañen esa imagen."

Roland Buechel, diputado del Partido del Pueblo Suizo (SVP), me dice que confía en que el Congreso apruebe a fin de año su iniciativa que obligaría a la FIFA y a las demás organizaciones deportivas a adherir a tratados internacionales anticorrupción si quieren seguir gozando de exenciones fiscales en Suiza.

Buechel también confía en que la Corte Suprema de su país acepte en unos meses que se puedan conocer públicamente los nombres de los dirigentes que recibieron 120 millones de dólares en sobornos de ISL, la quebrada firma comercial de la FIFA. Las fuentes me confirman que allí, entre otros, están Havelange (ex presidente de la FIFA), Leoz (presidente de la Conmebol) y Teixeira (presidente en crisis de la Confederación Brasileña de Fútbol).

Buechel averiguó personalmente sobre cuentas del banco HypoSwiss que algunas denuncias adjudicaban a Julio Grondona. "El presidente del banco -cuenta sin embargo el diputado- me dijo que los números de las cuentas citados en los informes de prensa son completamente diferentes de los números de las cuentas del HypoSwiss."

Suiza fue importante en los inicios del deporte moderno en Europa. Sus dirigentes fueron clave en la fundación de clubes. El Barcelona de Messi, por ejemplo, fue fundado por Joan Gamper, capitán del Basilea y gran futbolista, que terminó suicidándose, deprimido, en pleno castigo franquista. La selección suiza tiene hoy a uno de los técnicos más respetados de Europa, el alemán Omar Hittzfeld. Un gran trabajo en los juveniles (fue subcampeona europea en 2011, detrás de España) y la integración de inmigrantes le permiten mirar optimista el futuro.

Las complicaciones surgieron fuera de la cancha. Xamax Neuchatel perdió su licencia porque su dueño, el millonario checheno Bulat Chagaev, no pagaba los sueldos. Clubes como Wettingen, Lugano, Lausanne-Sport y Servette habían perdido la categoría por problemas similares entre 1993 y 2006. Y en 2002 el presidente del Lugano, Helios Jermini, se suicidó tras la quiebra del club. Pero el caso del Xamax se produjo casi a la par del escándalo aún mayor del club Sion, que apeló ante la justicia ordinaria una sanción deportiva de la UEFA por inclusión indebida de jugadores.

La FIFA recordó que sus reglamentos prohíben recurrir a la justicia ordinaria y amenazó con suspender a la federación suiza. Sion replicó con una demanda contra todo el Comité Ejecutivo. En el país sede de la FIFA, la nación con récord mundial de referéndums, cientos de hinchas del Sion protestaron en las calles con carteles que decían "MAFIFA". El cartel se completaba con el rostro de Joseph Blatter.

Un fiscal suizo llegó a preguntarle a Michel Platini, presidente de la UEFA (con sede en Nyon, también Suiza), si creía que los reglamentos del fútbol estaban por encima de las leyes de un país. "¿Se cree algo así como la reina de Inglaterra?", le dijo el fiscal, según contó Christian Constantin. El patrón del Sion destrozó también al Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS). El respetado organismo jurídico, supuestamente independiente, fue creado por el deporte para evitar que los conflictos deportivos se trasladen a los tribunales.

"Sus integrantes -denunció Constantin- vienen del fútbol. La FIFA paga masters en la Universidad de Zurich o Neuchatel para formar juristas que al terminar sus estudios entran en la FIFA o la UEFA, con sueldos que no tienen nada que ver con los del mercado." Además, se precisa mucho dinero para llegar al TAS. Bien lo sabe Mario Goijman, el ex presidente de la Federación Argentina de Voleibol. Gastó 350.000 dólares en abogados y debió viajar 30 veces a Suiza. Su solitaria batalla contra la corrupción en la Federación Internacional (FIVB) lo ha dejado en la ruina personal. Igual que la FIVB, la FIFA también terminó teniendo suerte contra el Sion. El Tribunal Cantonal de Vaud, que primero había fallado en su contra, dictaminó hace unas semanas que la FIFA tenía razón.

A Blatter le preocupa otra decisión judicial. La Corte Suprema suiza dictaminará a mediados de año si, como pidió la BBC, pueden difundirse los nombres de los dirigentes de la FIFA que lograron el archivo de la causa ISL tras devolver dinero a la quiebra. El soborno quedó comprobado, pero no castigado, porque no era delito cuando fue cometido, en 2002. "Blatter dice que precisa autorización judicial, pero tenemos entendido que, si quiere, podría difundir ahora mismo el acuerdo." Lo reiteraron en enero los periodistas Andrew Jennings, Jens Weinreich y Jean-Francois Tanda, al rechazar una invitación para sumarse a la nueva Comisión Independiente de Gobernabilidad creada por Blatter.

Los tres periodistas, que investigan desde hace años a la FIFA, dijeron que el titular de la Comisión, el reconocido penalista y catedrático suizo Mark Pieth, a través de la Universidad de Basel, recibió un pago de 128.000 dólares de Blatter antes de aceptar el cargo. Y que nada se podrá construir sobre el futuro si la FIFA no afronta primero su pasado. Transparencia Internacional (TI) también renunció al dudar sobre la verdadera independencia de la Comisión, que tiene entre sus integrantes a los argentinos Carlos Heller y Guillermo Jorge.

Con su reputación atacada, Pieth corrigió su primera intención de sepultar el pasado y dijo ahora que la Comisión podría renunciar en abril si la FIFA no revisa las viejas denuncias. "No diría que la FIFA es corrupta, sí que tiene demasiada gente corrupta. Muchos de los que ahora están sentados en el Comité Ejecutivo no estarán allí mucho tiempo más. Renunciarán por los escándalos", dijo Pieth al diario alemán Frankfurrter Allgemeine Zeitung. "En Latinoamérica -agregó a The Guardian- hay una palabra para esto, impunidad."

Mis fuentes dan como muy probable que la Corte Suprema apruebe difundir los nombres de los dirigentes sobornados, tal como lo pidió el fiscal de Zug. Blatter asegura que él no está en esa lista, pero Jennings me asegura que su rol en el caso ISL lo dejará "definitivamente dañado". Suiza precisa mejorar su imagen. El secreto que sus bancos dijeron hace años haber reglamentado de modo más estricto está otra vez bajo la mira. Así como antes refugió al oro nazi y a las fortunas de dictadores como Selassie, el sha de Irán, Duvalier, Mobutu, Noriega, Marcos y Ceausescu, la reciente "primavera árabe" desnudó que, pese a los cambios, también Khadafi, Mubarak y el tunecino Ben Ali escondían allí buena parte de sus dineros ilegales.

Exigencias de la justicia de Estados Unidos obligaron recientemente a UBS, la mayor banca suiza, a dar los nombres de miles de ciudadanos norteamericanos que evadían dinero en sus cuentas. Buena parte de la riqueza privada del mundo está depositada en Suiza. Dinero de dictadores, políticos, empresarios, artistas, millonarios y los intocables de siempre. Legal o ilegal. Siempre secreto. El secreto que, según bromean muchos, la inocente Heidi buscaba arrancarle al abuelo de los Alpes suizos cuando le cantaba: "Abuelito, dime tú..."..

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